El reportaje de una boda no tiene por qué comenzar en la ceremonia. Las horas previas están llenas de pequeños momentos que forman parte de la historia del día: el vestido preparado, los zapatos, los últimos detalles y los nervios antes de salir.
Fotografiar los preparativos permite conseguir imágenes mucho más personales. La ayuda de familiares, las conversaciones entre amigos o la emoción de los padres al ver a los novios preparados son instantes que merece la pena conservar.
En Rita Fotografía damos importancia a esos momentos previos porque ayudan a crear un reportaje de boda más completo, capaz de contar la jornada desde sus primeras emociones hasta la celebración final.